Categoría: Ideas de Negocio

Ideas de negocio. Controla tus compras

Imagen de un supermercado

IDEAS DE NEGOCIO

Una de las imperfecciones de los mercados perfectos es la falta de información. Para las empresas, la información de sus clientes y sus potenciales puede suponer el éxito o el fracaso. Las empresas de Internet cuentan con esa ventaja, por cada visita y compra, tienen información del tipo de cliente, zona geográfica, número de veces que se visita cada página, desde qué palabra ha llegado al sitio, el tiempo que está en la página, si la visita desde un móvil o un ordenador, y hasta si la visita desde Explorer o Chrome. En el caso de las tiendas físicas, no sabes si tu cliente es de tu barrio o viene de un pueblo cercano, si le cuesta mucho elegir congelados y poco refrescos, si mira mucho pantalones o poco camisas, si compra mayoritariamente ropa moderna o clásica, etc. Esa información sobre clientes, sería muy importante para el desarrollo de nuevas estrategias comerciales y de gestión.

Una interesante idea de negocio que podría llevarse a cabo sería un registro de todos los consumos de una persona, pareja, grupo familiar, etc. Si por cada compra, un cliente “pasara” una tarjeta por ejemplo (al estilo de Travel Club, para que nos entendamos) y existiera esa base de datos en colaboración con los comercios, se generaría un registro de consumo de esa persona o grupo familiar, en una empresa intermedia que registrara esa información y la protegiera.

Para que esto resultara útil debe dar beneficios a ambas partes; y para que sea un negocio, tiene que generar dinero. ¿Cuáles son estos beneficios para el consumidor?

En el caso de los consumidores. Me dan una tarjeta, y en cada compra (bien sea de alimentación, ropa,  cosméticos, etc) paso ese código de barras (o cualquiera que sea el mecanismo) por la caja. Llego a casa y me encuentro con que desde una página web personal y privada tengo todas mis compras registradas. Me encuentro análisis, estadísticas, gráficas de gasto… Para hacer atractiva poseer la tarjeta, el estilo “Travel Club” que comentamos, te ofrece sumar puntos que luego puedes canjear por regalos. También, el cliente puede disfrutar de descuentos personalizados, ofertas, comparar el mismo producto y que te diga dónde comprarlo más barato, que el programa te diga hasta qué debes comprar si te quieres dirigir a un determinado supermercado (en función de tus preferencias y precios) o incluso que se ofrezca a hacerte esa compra que necesitas por internet automáticamente y te la traigan a casa porque no tienes tiempo.

Por otro lado, un sistema de puntuación de productos, productos recomendados, sugerencias a comercios, así como una pequeña red social de consumidores entre amigos para sugerirse productos, pueden ayudar al consumidor a la hora de su elección.

Por ejemplo, yo como consumidor, llego a mi casa y me conecto a Internet. La página me dice que podría cambiar comprar ciertos productos de Simply a Mercadona y ahorraría 3 euros al mes.  También me dice que hay un nuevo jabón de manos que está recibiendo muchos puntos positivos por parte de otros usuarios, y que como habitualmente compro jabón de manos cada 90 días y han pasado 85 desde la última compra, podría escoger comprar ese. Por otro lado me dice que este mes he gastado mucho en teléfono móvil para que controle el gasto y también me hace una serie de ofertas personalizadas para ir a comprar a Eroski. Por último, y como estoy cansado, opto por que me haga una compra base típica (en función de compras pasadas y de la última vez que las compré) por internet y que me la traigan a casa mañana a las 14 horas.

Este sería un ejemplo de cómo podría quedar la página personal que visita un consumidor. Más adelante la explicaré.

En el caso de las empresas, ¿Qué ganan? Porque las empresas deberían financiar los soportes de las compras, las bases de datos, etc. pero han conseguido lo más valioso de un cliente: sus preferencias, sus costumbres, su presupuesto… en definitiva: Información. No sería cuestión de que las empresas reunieran toda la información de sus clientes, sino más bien, que la empresa gestora de este sistema ofreciera espacio para campañas concretas o simplemente testeos de nuevos productos u ofertas generalistas.

Por ejemplo, Eroski Consumer quiere que sus clientes cercanos por código postal que habitualmente gasten más de 8 euros en bollería al mes se acerquen a conocer la nueva panadería con repostería que han instalado recientemente. La empresa intermediaria les vende espacio dentro de su página personal de todos esos clientes.

Otro ejemplo, la empresa de telefonía móvil Simyo quiere que los clientes que tengan facturas de más de 50 euros en mensajes de texto vean un anuncio en el que regala los sms hasta final de año.

Una empresa de viajes quiere vender a familias que tengan consumos en regiones turísticas un paquete de viajes al extranjero.

Cómo sería:

He hecho una rápida recreación de lo que podría ser una página web tipo, lo que el consumidor vería más o menos. Está hecha con prisa, visualmente no es nada atractiva, pero es para ver más o menos cómo sería (todos los datos de precios, etc. son inventados):

…sigue…

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